Barcelona es la capital y una de las grandes ciudades del Mediterráneo, que concentra -en su área- casi la mitad de la población.
Administrativamente, se superponen la división estatal en provincias (Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona) con una división de la administración catalana en 41 comarcas, de carácter y de densidad demográfica muy diversos, delimitadas según criterios geofráficos y históricos, generalmente alrededor de una población que actúa como centro de servicios, y regidas por consejos comarcales.
La población se concentra no sólo en Barcelona -ciudad cosmopolita, gran centro comercial, cultural y de servicios, y destino turístico de primer orden- y en su área metropolitana (que suman prácticamente la mitad de los habitantes del país), sino también en las zonas costeras. Hay, sin embargo, otras ciudades importantes, con tradición histórica y patrimonio monumental, que han tenido los últimos decenios un crecimiento notable, económico y demográfico: Girona, Tarragona, Lleida, Tortosa, Vic, Manresa, Reus, Figueres, Sabadell, Terrassa, Igualada, entre otros. La implantación de nuevas universidades fuera de Barcelona ha contribuido el desarrollo y al prestigio de algunas de estas ciudades.
Las zonas del interior y las zonas montañosas, de carácter rural, presentan una demografía mucho más baja y un proceso de despoblamiento, en beneficio de las grandes ciudades, que se ha detenido gracias a las nuevas redes de comunicación y al incremento del turismo de naturaleza y deportes de montaña y de aventura que se ha producido en lo últimos tiempos.
Cataluña es una región europea muy consciente de la importancia de la Unión Europea y del papel que debe jugar. Por esta razón ha promovido con mucha insistencia el papel de la Asamblea de las Regiones de Europa y del Comité de las Regiones. Cataluña también ha impulsado un grupo de coordinación con otras tres regiones, conocido como "los Cuatro motores por Europa" y forma parte de una Eurorregión con el Languedoc-Roussillon y Midi-Pyrénées. |